Como
el musulmán Dahab, Sinaí, Feb. 2017
Como el musulmán
yo también
beso la tierra y la arena
de la dulce y
apacible Dahab
y rezo porque
las armas un día se extingan.
A pocos
kilómetros de guerras cruentas
en un
territorio que siempre estuvo en disputa, y lo sigue estando:
quieren
saquear Sinaí, quieren despojar de sus tierras a sus nativos Beduinos,
quieren crear
países olvidando naciones enteras...
¿Cuándo la
barbarie capitalista dejará de negociar por nuestro suelo y nuestra paz?
No se metan
con ellos,
van a
resistir, hijos de la montaña
van a luchar;
y cómo quisiera yo esto evitar.
Qué difícil
frenar un atropello
qué difícil
frenar la sangre
cuando corre
por la vena abierta.
Allahu Akbar no lo permita otra vez,
detenga al
gobierno, deténgalo.
Y si mi rezo
llega al corazón del universo
aquí podré -y
podremos- volver
como el pájaro
en la mañana,
y seré otra
ola del Mar Rojo y
seré viento
del desierto…
Agustín R. Iribarne
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